Mantenimiento de placas solares. ¿Cómo llevarlo a cabo?

¿Ya tienes lista tu instalación fotovoltaica? ¡Estupendo! Seguro que ya habrás comprobado las ventajas del autoconsumo energético y vas de camino a lograr la rentabilidad de la inversión. Eso sí, no puedes olvidarte del mantenimiento de las placas solares si quieres que el sistema funcione a pleno rendimiento. Si no lo haces, puedes sufrir algunos de los problemas que te describimos en el primer apartado de este artículo.

Posibles daños en las placas fotovoltaicas

Antes que nada, no queremos alarmarte más de la cuenta. Los inconvenientes no son habituales, pero todo depende del correcto cuidado de la instalación y de otros factores externos que debes tener en cuenta:

  • Fisuras o roturas en el cristal protector del panel.
  • Exceso de temperatura en algunas células de la placa, ya sea por errores de montaje o problemas del material, como las ya mencionadas roturas.
  • Filtraciones de humedad y agua, debido al desprendimiento del encapsulado.
  • Desgaste por el polvo y otro tipo de suciedades, siendo el más habitual y ajeno a los fallos de montaje o material.

Estos problemas pueden repercutir negativamente en el rendimiento de la instalación. Ten en cuenta que un correcto mantenimiento prolonga la vida de la instalación hasta los 25 años, por lo menos

El proceso para el mantenimiento de placas solares

Para empezar, hay que dejar claro que el mantenimiento sigue una doble vía. En el caso de las revisiones técnicas, estas deben correr a cargo de especialistas en instalaciones de energía renovable, pues cuentan con los conocimientos necesarios para llevar a cabo una intervención de esta magnitud. Normalmente, el servicio de mantenimiento suele incluirse opcionalmente al contratar el servicio de instalación, a modo de cuota anual, para revisar posteriormente el cableado, las conexiones, el estado de las baterías, la toma de tierra o el atornillado.

Con respecto a la limpieza, esta sí puede realizarse por cualquier persona y solo hace falta lo siguiente: agua, jabón y una esponja (y un palo extensor si no llegas). Así de sencillo. Este proceso debe repetirse cada tres o cuatro meses, evitando así que se acumule demasiada suciedad en las placas fotovoltaicas y se vea afectado su rendimiento.

Consejos de utilidad para el mantenimiento y limpieza de las placas solares

  • La esponja debe ser suave, con la idea de cuidar al máximo el material de los paneles.
  • Aclarar el jabón con agua, pero no a presión. De esta última forma, también se podrían dañar los materiales.
  • Evitar abusar de detergentes.
  • No limpies las placas solares en días de viento, pues el polvo se puede adherir a la superficie y sería peor.
  • Puede ser tu caso, que las placas están en altura. En este caso, las medidas de seguridad son lo primero y deberías acudir a profesionales de los trabajos en altura para realizar la limpieza que sirva para el mantenimiento de las placas solares.

Ubicaciones donde realizar una instalación fotovoltaica

Fruto delcontexto energético actual, durante los últimosmeses estamos observando un considerable aumento del autoconsumo. Una de las ventajas de este tipo de consumo de energía es que existen múltiples opciones, pero todas ellas aseguran menor contaminación a nuestro planeta y un sucesivo ahorro de costes para los consumidores. Una de las más destacadas es la energía solar, que nos permite generar energía con la instalación fotovoltaica en varios tipos de ubicaciones.

De hecho, muchas personas y empresas que apuestas por esta alternativa sostenible se preguntan dónde instalar sus placas solares, pues no tienen claro qué sitio sería mejor. Para dar respuesta a esta duda, las empresas que instalan placas solares realizan un estudio previo para identificar las mejores ubicaciones de las instalaciones fotovoltaicas.

Diversos factores influyen a la hora de elegir el mejor lugar:

  • Las horas de luz.
  • La orientación de las placas (como veremos más adelante).
  • La amplitud del terreno.
  • Los requisitos de los trámites administrativos.
  • Su condición de uso particular o empresarial.
  • Que se trate de autoconsumo individual o colectivo.

Como consecuencia de estas condiciones, podríamos clasificar las ubicaciones de toda instalación de autoconsumo en dos grupos de categorías: según el tipo de superficie o según el tipo de uso.

Las ubicaciones de una instalación de autoconsumo según la superficie

Las placas fotovoltaicas son capaces de adaptarse a toda clase de terrenos, siempre y cuando se produzcan las situaciones propicias para ello. Vamos a ver cuáles son las superficies y las condiciones favorables en cada caso.

En el suelo

Una de las superficies más habituales para instalar placas fotovoltaicas, especialmente en aquellos casos donde existan muchos metros cuadrados de terreno disponible.

Encima del tejado

Esta situación se produce para evitar un impacto visual desmesurado a nivel de suelo, además de tratarse de una posición perfecta para recibir los rayos del sol. La distribución y orientación ya dependerá del tipo de techo, pues no podemos olvidar que este podría ser plano o inclinado.

Elevadas en mástil

Para evitar sombras o la ocupación de demasiado terreno en el suelo, la opción de una instalación con mástiles es viable. Este caso suele ser habitual cuando se deben instalar numerosas placas.

Sobre un muro

Este último caso llega a fusionarse con el anterior, pues las placas fotovoltaicas sobre muro se suelen instalar sobre un mástil clavado en el propio muro.

Las ubicaciones de una instalación de autoconsumo según el tipo de uso

Como ya hemos comentado, el tipo de autoconsumo puede ser residencial o industrial. Ambos casos determinarán, precisamente, la categoría que nos ocupa en este apartado.

Instalaciones fotovoltaicas en casa

El uso doméstico de la electricidad puede salir reforzado con un sistema fotovoltaico que genere su propia energía. Muchas familias han decidido contar con su propia instalación o compartida para ahorrar los costes derivados del consumo.

La edificación determinará la forma de llevar a cabo la instalación, pues no es lo mismo una casa con jardín (donde podría hacerse en el tejado o incluso el propio jardín) que un bloque de viviendas (donde habitualmente se situaría en la azotea). Además, las legislaciones autonómicas y las ordenanzas municipales exigen una serie de condiciones para, entre otras cosas, reducir el impacto visual de las placas.

Instalaciones fotovoltaicas en empresas

Debido al horario laboral y el uso generalizado de dispositivos electrónicos, los edificios de oficinas consumen mucha energía. Este gasto les ha llevado a apostar por la energía solar. Cada vez vemos más edificios de empresas con placas. A todo esto debemos sumar que la inversión inicial en la instalación fotovoltaica supondrá un retorno de la misma, hasta el punto de repercutir positivamente en el presupuesto.

En otro orden de cosas, debemos tener en cuenta la política de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), donde las iniciativas sostenibles son frecuentes por lo que supondrá para la imagen empresarial ante el público.

Aunque a priori puedas pensar lo contrario, una construcción grande no necesita expresamente decenas de metros cuadrados con placas. Es posible adaptarse con el espacio más reducido posible, sin que ello perjudique al rendimiento de la instalación. Por eso, es habitual que la instalación se produzca en la terraza de la última planta.

Instalaciones fotovoltaicas industriales

Como ya hemos dicho, las grandes superficies no necesitan una infinidad de placas, aunque es cierto que las naves industriales precisan de un sistema de autoconsumo para una mayor potencia.

En el caso de estas ubicaciones, es habitual que veamos la instalación fotovoltaica en su cubierta. Aquí recibirá más horas de sol y evitará un impacto visual excesivo.

La importancia de la orientación en las ubicaciones de una instalación fotovoltaica

A la hora de elegir dónde instalar placas solares debemos tener en cuenta la distribución más viable para que todas estén orientadas en la misma posición. Para ello debemos tener en cuenta dónde recibirá más tiempo los rayos solares, evitando elementos que proyecten sombra. Lo habitual es que se posicionen hacia el Sur, aunque también es viable hacia el Este o el Oeste.